REMEDIO PARA EL DOLOR DE MUELAS IIª PARTE


Cuando nos sale la muela del juicio y nos produce un fuerte dolor, cuando tenemos las encías inflamadas, cuando sentimos una gran molestia o sensibilidad en los dientes, podemos echar mano a medicamentos que anestesian un poco la zona y nos hacen sentir un alivio rápido. Así podremos esperar el tiempo necesario para ir al dentista que sería aconsejable ir lo más rápido posible.

Hemos visto varios remedios caseros que consiguen aliviar el dolor de una manera rápida y efectiva, un sustituto natural a los anestésicos que podemos comprar. Son ejemplos de ello son la amapola y la aspirina, dos elementos que colocados en la zona del dolor, hacen que este se reduzca.

Existe otro remedio que por su sencillez y fácil preparación conviene tenerlo en cuenta, aunque yo personalmente no lo he probado y no sé como funciona. Consiste en hacer enjuagues bucales con agua con sal.

Cada vaso de agua caliente (tibia más bien) echaremos dos cucharadas de sal. Si el agua está tibia la sal se disuelve mejor. Simplemente tendremos que hacer enjuagues con este preparado y luego tirar el agua. Se supone que el agua con sal desinfecta y que alivia gracias al masaje que se hace con los movimientos del enjuague.

En algunos lugares recomiendan el mismo remedio pero aconsejan que antes de hacer el enjuague con el agua con sal, apliquemos un diente de ajo partido justamente en la zona del dolor. Aunque de primeras ya te digo que escuece un poco.

BLANQUEA TUS DIENTES NATURAL Y DE FORMA SEGURA.


Como hemos visto en anteriores entradas, existe una idea generalizada de que aquellas personas con dientes más blancos, gozan de mayor salud, son más atractivas. Algo de cierto hay en eso, pero de nada sirve el obsesionarnos y emprender un sin fin de tratamientos blanqueantes que, como ya sabemos, pueden acarrear problemas de sensibilidad, de irritación o sangrado e infección,  ya que se abusa de sustancias químicas y abrasivos muy potente.

No obstante, no todas las formas de blanquear los dientes consisten en, de forma artificial, abrasar los dientes, producir un ligero desgaste de la superficie para que podamos ver la parte interior menos manchada. De hecho, el remedio blanqueante que proponemos tiene un efecto contrario, remineralizante,  y produce los mismos o mejores resultados, se trata de la piel de plátano.


La piel de plátano contiene minerales esenciales para la salud dental: potasio y magnesio sobre todo. Estas sustancias imprescindibles son absorbidas por las encía y los dientes, y así conseguimos unos dientes más blancos pero también más fuertes.

¿Cómo se hace?

La idea es comerse medio plátano después de comer y medio antes de acostarse...  Parte de la piel la utilizaremos una vez y la otra parte para la siguiente. La frotaremos después de lavarnos los dientes, por las encías y dientes durante 2 minutos, de modo que le dé tiempo a nuestro organismo a tomar de la piel, los minerales que necesita. Después de esos 2 minutos restregándonos la media piel por los dientes y encías, acabamos con un enjuague intenso simplemente con agua. 

Sé que quien esté a dieta no lo verá del todo bien, pero bueno, el plátano también es bueno para prevenir calambres y remineralizarnos....

ASPIRINA PARA EL DOLOR DE MUELA.

De repente lo que era una pequeña molestia, una sensibilidad sutil en un diente, se vuelve un dolor insoportable. Llamamos al dentista y no nos puede atender inmediatamente, pero queremos que el dolor desaparezca ya!

Cuando nos duele la cabeza, o cualquier otro dolor muscular, muchas veces nos tomamos una aspirina (ácido acetilsalicilico) y se nos pasa. Pues lo mismo podemos hacer para que un dolor de dientes se nos pase de forma rápida... por lo menos así sentiremos un gran alivio.

Para sacar el máximo provecho a la aspirina, debemos utilizar dos. Una nos la tomaremos con un poco de agua para facilitar el paso, la otra nos la colocaremos en la muela que nos duela y esperaremos a que se deshaga. No obstante, si nos es molesto, podemos triturar una y poner unas gotas de agua para producir una pasta que mezclaremos hasta que sea homogenea. Una vez conseguido esto, nos colocaremos la pasta donde nos duela y al rededor. De modo que se vaya absorviendo el ácido acetilsalicilico y el dolor se vaya reduciendo.

No obstante recordamos que esto es un parche y que lo ideal es que un experto de salud dental nos haga una revisión.

Puede que se produzca una molestia al utilizar la aspirina, una quemadura química si eres muy sensible a la aplicación directa.

CARILLAS DE PORCELANA.... una sonrisa perfecta.


Nos damos un golpe y se nos quiebran varios dientes frontales o, tras unos años sin cuidar adecuadamente la higiene dental, observamos un pequeña retracción de las encías que hace que se vean huecos oscuros entre los dientes. Pues bien, para estos dos casos, que pueden ser únicamente un problema estético y no de salud, hay una solución que no conlleva ni grandes costes ni grandes molestias, se tratan de las carillas de porcelana o facetas.

Las carillas son láminas de porcelana muy finas que se colocan sobre el diente para que la sonrisa sea más bella. No tiene ninguna otra función que la estética: no refuerza, ni protegen los dientes donde se colocan... únicamente mejora su imagen.

Dado que únicamente tienen función estética, es sencillo de poner, comparado con las coronas que estas sí deben reforzar o proteger el diente. Con un pequeño raspado de la superficie de diente basta para que la carilla se adhiera para siempre.

Una vez colocadas, el mantenimiento es sencillo. Es muy similar al mantenimientos de nuestros diente. Por ejemplo, debemos cepillarlos con regularidad e ir al dentista, periódicamente para revisar el estado de la carilla y demás dientes. Por supuesto, hay cosas que no debemos hacer, cosas de sentido común que tampoco haríamos aunque no llevásemos las carillas: morder uñas, bolígrafos, romper cáscara de frutos secos, abrir cervezas, y otras cosas que la gente aun hace sin tener en cuenta la integridad de la dentadura.

La verdad es que la colocación de las carillas nos facilitará de manera rápida y fácilmente una sonrisa perfecta. Además, en poco tiempo te acostumbras y es como si no llevaras nada. Así que si quieres una sonrisa bonita, con dientes perfectos, sin huecos entre las encías y de un colo más blanqueado, ya sabes que puedes echar mano a las carillas de porcelana o facetas.

PROTEGE TU ESMALTE, SENSODYNE.

Sé que voy a parecer un anuncio publicitario, pero hoy quiero hablar de un dentífrico que desde hace un año y medio está siendo cada vez más recomendado por los dentistas y médicos especializados en la salud dental.


Con el tiempo, por ejemplo con un cepillado excesivo de cerdas duras, o por la continua agresión de alimentos ácidos, o por el ataque químico de la placa bacteriana, el esmalte que recubre el diente se va desgastando poco a poco y aparece la molesta sensibilidad dental. Recordemos que el esmalte es el material más duro del cuerpo humano y recubre la corona dental para protegerlos de la función abrasiva de la masticación. Si sucede esto, aparece la sensibilidad al frío sobre todo, pero también al calor o a un simple roce. Pero para ayudar a mantener el esmalte protector, podemos echar mano a una pasta de dientes.

La marca comercial a la que me refiero es la Sensodyne Pro-Esmalte. No voy a hablar de su sabor o de su precio, en esto las opiniones varian mucho y van a los dos extremos. Desde gente que le agrada, a gente que le desagrada.

Según se dice en http://www.pmfarma.es/:
Es la única pasta dentífrica que contiene la tecnología patentada Novamin, la misma tecnología que se utiliza en el campo de la regeneración ósea. Este innovador componente de fosfato de calcio permite localizar y reparar las zonas sensibles, utilizando los mismos elementos naturales del diente.

La verdad es que son muchas las personas que de su uso continuado han encontrado una gran mejoría, han vuelto a poder disfrutar de comidas, y de unos dientes sanos. Podríamos decir que es un buen tratamiento preventivo para la sensibilidad y para la aparición de caries.

VITAMINA C Y SANGRADO DE ENCÍAS.

A veces, observamos que por las mañanas, al cepillarnos los dientes, o por un simple roce con la comida, o simplemente al salivar, nuestras encías sangran. Quizá se deba a una infección, a una caries, a la gingivitis o aun peor, a una periodontitis.

Por supuesto, hay que ir al dentista para que evalúe la situación. Mientras tanto, debes saber que muchos de estos sangrados son producto no solo de una higiene deficiente, sino también de una falta de vitamina C en nuestra dieta.

La vitamina C es importantísima para los tejidos de la boca. Por ejemplo, cuando comemos una naranja, ese jugo ácido ya de por sí limpia la boca de bacterias. Luego la vitamina C "inutiliza" los radicales libres. Estos son los causantes del daño celular en las células de huesos, encías y dientes. Además, la vitamina C es un componente indispensable del colágeno, el cemento que une las células. Además de ser esencial para la formación de tendones y huesos. De hecho, solo con la vitamina C, se pueden evitar enfermedades como el escorbuto.

La deficiencia de vitamina C evita la recuperación de las pequeñas heridas haciendo que sangren más tiempo, inflama los tejidos y facilita que estos sufran infecciones. Si la deficiencia es pronunciada, pueden producirse hasta pérdidas de dientes... entre otros.

Por tanto, para que desaparezca el sangrado es conveniente añadir alimentos con vitamina C a nuestra dieta, incluso existen suplementos que funcionan muy bien y con buen sabor. Algunos alimentos con vitamina C son: la guayaba (200 mg/taza) las fresas (95 mg/taza), la papaya (85 mg/taza), el kiwi (70 mg/pieza), la naranja (70 mg/pieza) y el mango (45 mg/taza). En cuanto a verduras, el pimiento crudo -rojo o verde-, el brócoli y la col rizada también son ricos en esta vitamina.

Una forma rápida de acabar con el sangrado de encías, es: en medio vaso de agua echamos media cucharada de sal y un limón exprimido y removemos. No hay que tomarlo, simplemente lo utilizaremos para hacer enjuagues. Hazlo sobre todo antes de acostarte y verás como en pocos días reducirás los sangrados.

LA VERDAD SOBRE EL ENJUAGUE BUCAL.


Siempre nos han aconsejado que parte de la limpieza, de la higiene bucal pasa en terminar el cepillado y el uso del hilo dental, con un buen enjuague bucal. Un ingrediente que por su composición exterminaría todas las bacterias que forman la placa bacteriana o comúnmente conocido como sarro, además de prevenir frente a las caries y el mal aliento. Su estado líquido permitiría que el enjuague penetrara por todos los recovecos y poros a los cuales no podemos acceder con el cepillo y o con el hilo.

Existen enjuagues que podemos hacer en casa como son el enjuague compuesto de agua con un 10% de agua oxigenada, agua con limón o el formado por agua, sal y bicarbonato. Los tres naturales y con cierta capacidad desinfectante y abrasivo.

Pero por lo visto, aunque estos sean efectivos, también tienen su parte negativa. Por ejemplo, el agua oxigenada se sabe que a la larga y con su uso continuado puede abrasar y quemar las encías. También sucede algo parecido con el bicarbonato y la sal y con el limón. La sal y el bicarbonato sódico actúa como un abrasivo que puede blanquearnos los dientes y dar una apariencia de salud dental, pero con el uso, desgasta el esmalte dentario y facilitar la aparición de problemas como caries y roturas.

Entonces, vamos a utilizar los enjuagues que se comercializan. Seguramente pensemos que han sido testados, que se ha comprobado la eficacia y la inocuidad del enjuague. Pero no todos los productos son igual de beneficiosos, estos productos pueden producir ciertos problemas a la larga. En principio hay 3 tipos: sin alcohol, con alcohol y con Clorhexidina (no voy a poner marcas comerciales).

Los enjuagues con Clorhexidina, son muy eficaces. Son tan fuertes (aunque no lo parezca) que se recomienda no utilizarlo durante más de 6 o 7 días. Este producto no se creó para utilizarlo como enjuague bucal comercial, sino para la desinfección de aparatos quirúrgicos o para prevenir la infección tras una cirigía bucal. Suele llevar cierto grado de alcohol.

Los enjuagues con alcohol. Estos dañan las encías. Tenemos que tener en cuenta que el alcohol es muy tóxico, y por eso daña la piel en contacto con esta sustancia.

Así que, recogiendo toda esta información, podemos asegurar que el mejor enjuague bucal es aquel que se comercializa pero sin alcohol, que existe pero que como no he dicho, no voy a poner sus marcas comerciales.