AZUCAR, CARBOHIDRATOS Y CARIES.



La incidencia del azúcar en la aparición de las caries es bien sabido por todos. No obstante, en la última década, el consumo de azúcar se ha mantenido estable mientras el número de caries se ha reducido. Esto se debe, según los expertos, a una mayor conciencia de salud dental. La higiene dentaria (cepillarse los dientes, colutorios, seda dental, etc) ha hecho su efecto y, ahora podemos decir, que gracias a esta el efecto del azúcar se ha reducido notablemente. No obstante, otros factores como la disminución del tabaquismo y una alimentación cada vez más saludable, también ayudan a evitar y combatir la aparición de caries.

¿Cómo actual el azúcar?

Muchos de alimentos que tomamos tienen azúcar, algunos alimentos son salados pero también llevan azúcar. Normalmente, el azucar tiende a adherirse a los dientes. Si muerdes un caramelo (por ejemplo) verás que este se queda pegado en los dientes. A medida que más tiempo se queden en los dientes, mayor será la producción de ácidos y, cuando sucede esto, los restos de azúcar adheridos sirven de alimento para las bacterias alojadas en la boca. Cuando estas bacterias metabolizan el azúcar, segregan un compuesto ácido que corroe el esmalte del diente y que con el tiempo llega a provocar caries.

¿Pasa lo mismo con hidratos de carbono de cadena larga (almidón)?

Alimentos como el arroz, como el pan o como las pastas, puede que en principio no nos parezcan dulces, pero si los mantenemos cierto rato en la boca, sentiremos cierto gusto dulce. En principio, estos alimentos que no son dulces nos pueden hacer pensar que no pueden perjudicarnos, pero en realidad sí. Haciendo mención de un estudio, comprobó que "producían la misma cantidad de ácido que una solución sacarosa al 10% (azúcar de mesa)" y no solo eso, sino que además, la formación de ácido duró más tiempo que el azúcar.

COMO PREPARAR AL NIÑO PARA IR AL DENTISTA.


Llega la hora de llevar al pequeño al dentista, crees que hay unos dientes que están moviendo a otro, o no le acaban de caer los de leche, o cualquier otro problema.... pero entonces vienen las preguntas : ¿se lo digo o lo llevo directamente? ¿Le preparo para lo que es y le van ha hacer? ¿Como se lo hago ver?

Lo importante es crear un hábito que perdurará en su edad de adulto, si de pequeño se acostumbra a tener cuidado de su salud bucal, de mayor lo verá algo normal. Para conseguir esto, tienes que convertir la primera visita del niño al dentista en algo divertido y agradable. Antes, puedes contarle que van a ver a alguien que le mirará los dientes y se los limpiará como a los papás.

La mayoría de los dentistas prefieren que, en caso de niños menores de 3 años, el padre o la madre estén presentes durante la visita. Algunos incluso piden a los padres que se sienten en un sillón dental y el niño se siente en las rodillas. Por eso es importante que el niño sepa que siempre va estar acompañado de sus padres.

También puede llevarse al niño al dentista cuando vaya usted, para que se acostumbre al personal, para que lo vayan conociendo y familiarizándose con el gabinete de odontólogos. A medida que los niños crecen, les gusta "ser mayores" y quieren sentarse solos en la silla y mandan a sus padres a la sala de espera. En cada visita, el dentista examinará la boca del niño para detectar los primeros síntomas de caries, mal colocación de la dentadura y otros posibles problemas.

El dentista puede aconsejarle para que su hijo crezca con una dentadura saludable. Por eso es conveniente llevarlo con regularidad.

REMEDIO PARA EL DOLOR DE MUELAS IIª PARTE


Cuando nos sale la muela del juicio y nos produce un fuerte dolor, cuando tenemos las encías inflamadas, cuando sentimos una gran molestia o sensibilidad en los dientes, podemos echar mano a medicamentos que anestesian un poco la zona y nos hacen sentir un alivio rápido. Así podremos esperar el tiempo necesario para ir al dentista que sería aconsejable ir lo más rápido posible.

Hemos visto varios remedios caseros que consiguen aliviar el dolor de una manera rápida y efectiva, un sustituto natural a los anestésicos que podemos comprar. Son ejemplos de ello son la amapola y la aspirina, dos elementos que colocados en la zona del dolor, hacen que este se reduzca.

Existe otro remedio que por su sencillez y fácil preparación conviene tenerlo en cuenta, aunque yo personalmente no lo he probado y no sé como funciona. Consiste en hacer enjuagues bucales con agua con sal.

Cada vaso de agua caliente (tibia más bien) echaremos dos cucharadas de sal. Si el agua está tibia la sal se disuelve mejor. Simplemente tendremos que hacer enjuagues con este preparado y luego tirar el agua. Se supone que el agua con sal desinfecta y que alivia gracias al masaje que se hace con los movimientos del enjuague.

En algunos lugares recomiendan el mismo remedio pero aconsejan que antes de hacer el enjuague con el agua con sal, apliquemos un diente de ajo partido justamente en la zona del dolor. Aunque de primeras ya te digo que escuece un poco.

BLANQUEA TUS DIENTES NATURAL Y DE FORMA SEGURA.


Como hemos visto en anteriores entradas, existe una idea generalizada de que aquellas personas con dientes más blancos, gozan de mayor salud, son más atractivas. Algo de cierto hay en eso, pero de nada sirve el obsesionarnos y emprender un sin fin de tratamientos blanqueantes que, como ya sabemos, pueden acarrear problemas de sensibilidad, de irritación o sangrado e infección,  ya que se abusa de sustancias químicas y abrasivos muy potente.

No obstante, no todas las formas de blanquear los dientes consisten en, de forma artificial, abrasar los dientes, producir un ligero desgaste de la superficie para que podamos ver la parte interior menos manchada. De hecho, el remedio blanqueante que proponemos tiene un efecto contrario, remineralizante,  y produce los mismos o mejores resultados, se trata de la piel de plátano.


La piel de plátano contiene minerales esenciales para la salud dental: potasio y magnesio sobre todo. Estas sustancias imprescindibles son absorbidas por las encía y los dientes, y así conseguimos unos dientes más blancos pero también más fuertes.

¿Cómo se hace?

La idea es comerse medio plátano después de comer y medio antes de acostarse...  Parte de la piel la utilizaremos una vez y la otra parte para la siguiente. La frotaremos después de lavarnos los dientes, por las encías y dientes durante 2 minutos, de modo que le dé tiempo a nuestro organismo a tomar de la piel, los minerales que necesita. Después de esos 2 minutos restregándonos la media piel por los dientes y encías, acabamos con un enjuague intenso simplemente con agua. 

Sé que quien esté a dieta no lo verá del todo bien, pero bueno, el plátano también es bueno para prevenir calambres y remineralizarnos....

ASPIRINA PARA EL DOLOR DE MUELA.

De repente lo que era una pequeña molestia, una sensibilidad sutil en un diente, se vuelve un dolor insoportable. Llamamos al dentista y no nos puede atender inmediatamente, pero queremos que el dolor desaparezca ya!

Cuando nos duele la cabeza, o cualquier otro dolor muscular, muchas veces nos tomamos una aspirina (ácido acetilsalicilico) y se nos pasa. Pues lo mismo podemos hacer para que un dolor de dientes se nos pase de forma rápida... por lo menos así sentiremos un gran alivio.

Para sacar el máximo provecho a la aspirina, debemos utilizar dos. Una nos la tomaremos con un poco de agua para facilitar el paso, la otra nos la colocaremos en la muela que nos duela y esperaremos a que se deshaga. No obstante, si nos es molesto, podemos triturar una y poner unas gotas de agua para producir una pasta que mezclaremos hasta que sea homogenea. Una vez conseguido esto, nos colocaremos la pasta donde nos duela y al rededor. De modo que se vaya absorviendo el ácido acetilsalicilico y el dolor se vaya reduciendo.

No obstante recordamos que esto es un parche y que lo ideal es que un experto de salud dental nos haga una revisión.

Puede que se produzca una molestia al utilizar la aspirina, una quemadura química si eres muy sensible a la aplicación directa.

CARILLAS DE PORCELANA.... una sonrisa perfecta.


Nos damos un golpe y se nos quiebran varios dientes frontales o, tras unos años sin cuidar adecuadamente la higiene dental, observamos un pequeña retracción de las encías que hace que se vean huecos oscuros entre los dientes. Pues bien, para estos dos casos, que pueden ser únicamente un problema estético y no de salud, hay una solución que no conlleva ni grandes costes ni grandes molestias, se tratan de las carillas de porcelana o facetas.

Las carillas son láminas de porcelana muy finas que se colocan sobre el diente para que la sonrisa sea más bella. No tiene ninguna otra función que la estética: no refuerza, ni protegen los dientes donde se colocan... únicamente mejora su imagen.

Dado que únicamente tienen función estética, es sencillo de poner, comparado con las coronas que estas sí deben reforzar o proteger el diente. Con un pequeño raspado de la superficie de diente basta para que la carilla se adhiera para siempre.

Una vez colocadas, el mantenimiento es sencillo. Es muy similar al mantenimientos de nuestros diente. Por ejemplo, debemos cepillarlos con regularidad e ir al dentista, periódicamente para revisar el estado de la carilla y demás dientes. Por supuesto, hay cosas que no debemos hacer, cosas de sentido común que tampoco haríamos aunque no llevásemos las carillas: morder uñas, bolígrafos, romper cáscara de frutos secos, abrir cervezas, y otras cosas que la gente aun hace sin tener en cuenta la integridad de la dentadura.

La verdad es que la colocación de las carillas nos facilitará de manera rápida y fácilmente una sonrisa perfecta. Además, en poco tiempo te acostumbras y es como si no llevaras nada. Así que si quieres una sonrisa bonita, con dientes perfectos, sin huecos entre las encías y de un colo más blanqueado, ya sabes que puedes echar mano a las carillas de porcelana o facetas.

PROTEGE TU ESMALTE, SENSODYNE.

Sé que voy a parecer un anuncio publicitario, pero hoy quiero hablar de un dentífrico que desde hace un año y medio está siendo cada vez más recomendado por los dentistas y médicos especializados en la salud dental.


Con el tiempo, por ejemplo con un cepillado excesivo de cerdas duras, o por la continua agresión de alimentos ácidos, o por el ataque químico de la placa bacteriana, el esmalte que recubre el diente se va desgastando poco a poco y aparece la molesta sensibilidad dental. Recordemos que el esmalte es el material más duro del cuerpo humano y recubre la corona dental para protegerlos de la función abrasiva de la masticación. Si sucede esto, aparece la sensibilidad al frío sobre todo, pero también al calor o a un simple roce. Pero para ayudar a mantener el esmalte protector, podemos echar mano a una pasta de dientes.

La marca comercial a la que me refiero es la Sensodyne Pro-Esmalte. No voy a hablar de su sabor o de su precio, en esto las opiniones varian mucho y van a los dos extremos. Desde gente que le agrada, a gente que le desagrada.

Según se dice en http://www.pmfarma.es/:
Es la única pasta dentífrica que contiene la tecnología patentada Novamin, la misma tecnología que se utiliza en el campo de la regeneración ósea. Este innovador componente de fosfato de calcio permite localizar y reparar las zonas sensibles, utilizando los mismos elementos naturales del diente.

La verdad es que son muchas las personas que de su uso continuado han encontrado una gran mejoría, han vuelto a poder disfrutar de comidas, y de unos dientes sanos. Podríamos decir que es un buen tratamiento preventivo para la sensibilidad y para la aparición de caries.