Partes del diente.



Partes del diente:

Esmalte dental: Es tejido mineralizado formado por hidroxiapatita y proteínas (en muy baja proporción). Es el tejido más duro del cuerpo humano, como primera capa del diente sirve de protección. En zonas donde el esmalte es más delgado o se ha desgastado, puede ser sumamente sensible. El esmalte es translúcido, brillante e insensible al dolor pues en el no existen terminaciones nerviosas. No puede regenerarse, por eso la caries es una enfermedad crónica. En cambio si puede remineralizarse con flúor haciendose más eficaz contra el ataque dental.

Dentina: Tejido mineralizado, pero en menor proporción que el esmalte. Es el responsable del color de los dientes. Contiene túbulos en donde se proyectan prolongaciones de los odontoblastos. La dentina proporciona elasticidad al frágil pero duro esmalte.

Cemento dental: Es una capa dura, opaca y amarillenta que recubre la dentina a nivel de la raíz del diente. Se encarga de unir la pieza dental con el resto de la mandíbula.

Pulpa dentaria: Está constituida por un tejido suave que contiene vasos sanguíneos que conducen la sangre hacia el diente y por fibras nerviosas que otorgan sensibilidad al diente. Dichos nervios atraviesan la raíz (del diente) por medio de finos canales. Su célula principal son los odontoblastos (son células tanto de la pulpa como de la dentina), éstos fabrican dentina y son los que mantienen la vitalidad de la dentina. Los odontoblastos poseen prolongaciones conocidas como Proceso de Tomes que se alojan en los túbulos dentinarios.

Hueso alveolar: Es la parte del hueso maxilar donde se alojan los dientes.

Corona: es la parte del diente libre o visible en la cavidad oral. La capa de diente que lo recubre es el esmalte, y podemos observar en boca la parte funcional del órgano dentario. Esta porción del diente se encuentra expuesta al medio bucal en forma permanente.

Cuello: o también llamado zona cervical, es la unión de la corona con la raíz y se sitúa en la encía marginal.

Raíz: es la parte que no se puede ver ya que está incrustada en el alvéolo dentario, dentro del hueso, y se encuentra recubierta por el cemento. Sirve de anclaje. Los dientes normalmente tienen entre una y tres raíces, dependiendo de si son incisivos (una raíz), caninos , premolares (1 o 2) o molares (dos o tres, en casos excepcionales más de tres)